Dermatólogos en Tanzania

Dermatólogos en Tanzania

Desde hace unos años participamos en un proyecto muy ilusionante en Tanzania. Aunque el blog está centrado en la tricología y el cuidado del cabello me gustaría contar brevemente por qué nos juntamos un grupo dermatólogos en Tanzania.

 

El contexto

La ciudad de Moshi se encuentra al norte de Tanzania, a los pies del Kilimanjaro. Es un núcleo de población no muy grande, pero un cruce de caminos para los habitantes del norte del país. En esta ciudad se encuentra el Kilimanjaro Christian Medical Center (KCMC), un hospital que atiende a enfermos de todo tipo. Durante la última década el servicio de dermatología se ha desarrollado notablemente en este hospital, tanto que es una referencia para todos los países dem este de África. En el Regional Dermatology Training Center (RDTC) se han formado los (en ocasiones únicos) dermatólogos que trabajan a día de hoy en Malawi, Burundi, Kenya… y por supuesto Tanzania.

 

Atardecer en las puertas del KCMC en la ciudad de Moshi con vistas al Kilimanjaro.

 

Al mismo tiempo, en Tanzania existen cientos de miles de albinos. El albinismo es una enfermedad rara en la que la piel y los ojos de las personas no tiene melanina, por lo tanto no tienen protección contra los rayos de sol. En un país como Tanzania: en vías de desarrollo, con un sol tropical y sin conocimiento de este problema; los albinos desarrollan cáncer de piel con una facilidad extraordinaria, a edades precoces y accedían al tratamiento con cirugía tarde o nunca. A todo esto se le sumaba un problema sociocultural dramático: eran perseguidos para su ejecución y venta de sus órganos para usarlos por chamanes. De todo habla mucho mejor que yo Lorea Bagazgoitia en su blog de dermatología, que os recomiendo.

 

Un proyecto de más de 10 años

En este contexto un grupo de dermatólogos españoles inició una colaboración con el RDTC de Moshi con dos objetivos muy claros. En primer lugar, apoyar el proyecto de prevención y tratamiento para pacientes albinos en Tanzania. En segundo lugar, formar a los dermatólogos que estudiaban en Moshi en cirugía y anatomía patológica para poder tratar a estos pacientes.

Durante todo este tiempo han colaborado en el proyecto muchísima gente, de ámbitos muy diferentes. Por supuesto dermatólogos, como decía, pero también enfermeras, patólogos (médicos especialistas en interpretar biopsias), cirujanos plásticos, anestesistas, farmacéuticos, pedagogos… y simplemente cualquier persona que pudiese aportar algo a este proyecto.

Uno de los días de quirófano de este año. De derecha a izquierda: Hassim de Kenya, María de Madrid, Mishanbi de Etiopía y yo.

 

No ha sido un proyecto de dermatólogos españoles en Tanzania. Ha sido un proyecto de dermatólogos tanzanos que nos han dejado ayudar en los puntos donde más podíamos aportar. El resultado en la población albina ha sido evidente. Las estadísticas son difíciles en África, pero si hace unos años los compañeros que comenzaron este proyecto operaban decenas de albinos en una semana, este año solo hemos tenido que intervenir a dos de ellos.

 

El proyecto XP

En 2017 se puso en marcha un proyecto nuevo: la prevención y tratamiento del cáncer de piel en los pacientes con xeroderma pigmentoso. Esta enfermedad es mucho menos conocida que el albinismo, más rara, pero también más frecuente en África respecto a otros lugares del mundo.

El xeroderma pigmentoso (XP) es una enfermedad genética que conlleva un defecto en la reparación del ADN celular. Por lo tanto, cualquier agresión que genere células cancerígenas va a encontrar las puertas abiertas para producir un tumor. La agresión más importante en Tanzania es el sol. La radiación solar produce células cancerígenas en todos nosotros, pero las reparamos. En un paciente con XP los tumores en la piel pueden aparecer a los dos años de edad y quedarse ciego antes de los 15 años. Su esperanza de vida es corta, es excepcional que alcancen la adolescencia.

Tres años después el proyecto sigue en marcha. Los dermatólogos de tanzania visitan a estos pacientes cada dos meses, realizan tratamientos y cirugías locales, apoyamos en las cirugías más extensas, y se han integrado a los pacientes XP en las campañas de fotoprotección. Es temprano para ver resultados en una enfermedad tan devastadora como el XP, pero los pacientes que hemos seguido desde el principio se mantienen sin tumores o requieren cirugías más pequeñas… son señales positivas a los pies del Kilimanjaro.🙂

 

Equipo del año 2019 en Tanzania. De izquierda a derecha. Primera fila: Lara (coordinación), Laura (prevención), Jero (prevención), María (prevención) y Carla (prevención). Segunda fila: Jesús (patología y laboratorio), Lucía (enfermería), Pedro (coordinación), Patri (enfermería), Inés (coordinación), Gerardo (patología y laboratorio) e Itziar (patología y laboratorio). Tercera fila: Daudi (jefe de dermatología en Moshi), Juan (anestesia), Luis, Luis G. (anestesia), Pedro (cirugía), Jane (patología y laboratorio), Ángel (patología y laboratorio), Montse (prevención), Carla (prevención), Gonzalo (cirugía y prevención), César (comunicación), yo (cirugía) y Héctor (prevención). Fotografía de Toni Mateu (@tonimateu_photographer), que también era equipo y esta detrás de la cámara.