Seguridad del tratamiento para la alopecia (I): Finasteride y cáncer de próstata

Seguridad del tratamiento para la alopecia (I): Finasteride y cáncer de próstata

La alopecia androgénica puede tratarse con tratamiento médico. A día de hoy existen muchas opciones diferentes para tratar la calvicie. Son tratamientos cada vez más eficaces, más cómodos y más seguros.

 

¿Qué es el finasterida?

El finasterida es un medicamento clásico que bloquea la enzima 5-alfa reductasa. Esta enzima convierte a la testosterona en dihidrotestosterona (DHT). Se encuntra principalmente en dos lugares del cuerpo humano: la raíz del cabello y la próstata. La DHT tiene dos efectos principalmente. En el cabello produce miniaturización, es decir, lo adelgaza y empequeñece progresivamente hasta hacerlo desaparecer (conduce a la calvicie). Para frenar la calvicie se usan dosis de 1 mg diarios y, principalmente, lo toman varones jóvenes.

 

En la próstata produce un engrosamiento sostenido en el tiempo, la conocida hiperplasia benigna de próstata que es un problema urológico frecuente en hombres de edad avanzada. Para frenar la hiperplasia benigna de próstata se usan 5 mg diarios y lo toman varones mayores de 50 años o más.

 

Siempre que hablamos de próstata nos viene a la cabeza, desgraciadamente, el cáncer de próstata. Es natural ya que es el cáncer más frecuente en los hombres con diferencia y su aparición está ligada a la herencia familiar y el envejecimiento. Al usar el tratamiento con finasterida en gente joven los médicos nos empezamos a preguntar qué efecto podría tener sobre este problema tan frecuente.

 

¿Cómo influye la toma de finasterida en la aparición del cáncer de próstata?

 

Son varios los estudios que han estudiado esta relación, pero merece la pena destacar por encima de ellos la publicación del New England Journal of Medicina (NEJM, la revista más prestigiosa en el mundo médico). En ella se publican los resultados de un ensayo clínico que tenía como objetivo estudiar el papel del finasterida oral a dosis de 5 mg diarios en la aparición del cáncer de próstata frente a placebo. En el estudio participaron más de 18.000 pacientes y ha tenido una duración de 18 años.

 

Los resultados son muy claros: los pacientes que tomaron finasterida han tenido menos aparición de cáncer de próstata (disminución del riesgo del 24,8% respecto a los que tomaban placebo). Además cuando aparecía cáncer de próstata en pacientes que tomaban finasterida la mortalidad era menor (disminución del 25%). Este efecto positivo se aprecia a partir de los 5 años de toma de finasterida y se mantiene durante los 18 años del estudio.

 

Esto es muy tranquilizador, y también muy curioso porque cuando aparecía cáncer era de peor grado respecto a la gente que no tomaba finasterida. La explicación es sencilla: la escala de gravedad del cáncer de próstata incluye el tamaño total de la próstata y con finasterida su tamaño disminuye (por eso se usa en la hiperplasia benigna de próstata). Sin embargo, este cambio de tamaño no repercute en la buena evolución del tratamiento del cáncer ni tampoco en su diagnóstico, como hemos visto.

 

 

En conclusión, finasteride en las dosis altas para el tratamiento de la próstata tiene un efecto protector sobre el cáncer de ese mismo órgano. La toma de finasteride a dosis bajas para la calvicie podría tener un efecto similar, pero desde luego no existe el riesgo de que aumente la aparición de cáncer de próstata.