CAMBIOS DE LA PIEL EN LA ALOPECIA FRONTAL FIBROSANTE

CAMBIOS DE LA PIEL EN LA ALOPECIA FRONTAL FIBROSANTE

La alopecia frontal fibrosante es una alteración autoinmune que destruye el cabello y lo sustituye por una cicatriz. La inflamación no se limitan al cabello y las personas que sufren esta enfermedad también sufren cambios en la piel del rostro. Muchos de estas alteraciones pueden solucionarse con tratamientos dermatológicos.

 

Pápulas faciales: “granitos” de color carne

Es habitual que en la alopecia frontal fibrosante se afecte el vello facial y desaparezca. A veces este problema se acompaña de un engrosamiento de las glándulas sebáceas provocando que la piel de la cara tenga un aspecto rugoso e irregular, al aparecer pequeños bultos. Estos “granitos” suelen tener el color de la piel, pero a veces tienen un tono más amarillento y blanquecino. El lugar donde aparecen con más frecuencia es la sien, y a veces pueden extenderse a las mejillas, frente incluso mentón. No pican ni generan molestias, salvo el aspecto de tener una piel envejecida o áspera.

 

Las pápulas faciales aparecen como pequeños “granitos” de color carne que dan un aspecto rugoso a la piel de la cara.

 

Desde hace no mucho sabemos que se pueden tratar de forma sencilla con isotretinoína oral, un medicamento muy utilizado en el acné juvenil curiosamente (link aquí). Las dosis usadas son bajas (“dosis cosméticas”) lo que permite poder usar el tratamiento en períodos prolongados y de forma cómoda. Una vez tratada la piel vuelve a su estado inicial y las pápulas faciales desaparecen, así que mejora la textura de la piel y el aspecto general de la cara. Además el tratamiento con isotretinoína podría tener un efecto beneficioso sobreañadido porque hay estudios científicos que han demostrado que puede frenar la progresión de la alopecia en la frontal fibrosante.

 

Rosácea y piel reactiva: piel sensible con acné de pieles maduras

La rosácea es un problema muy frecuente en la población general, alrededor de un 5% de las personas padecen este problema. En las mujeres con alopecia frontal fibrosante la rosácea es más frecuente todavía: en un estudio de nuestro grupo de investigación se llegó a detectar que el 30% de las pacientes tenían rosácea asociada a la alopecia (link aquí).

La piel de la rosácea destaca por ser una piel especialmente sensible, con rojeces más o menos persistentes y aparición de acné del adulto en la zona de las mejillas principalmente. Se puede controlar con unos cuidados sencillos con cremas faciales, en ocasiones hay que asociar tratamiento oral con comprimidos.

El láser vascular es especialmente útil para controlar los brotes y borrar las rojeces. La rosácea es todo un mundo, para no extenderme demasiado os dejo esta entrevista a una experta en este problema que es la Dra Natalia Jiménez.

 

Enrojecimiento y acné en persona adulta con alopecia frontal fibrosante. Suelen aparecer en las mejillas y nariz.

 

“Red glabellar dots”: punteado rojizo del entrecejo

Justo en la zona del entrecejo puede aparecer un enrojecimiento más o menos marcado, pero continuo, en forma de puntos rojos (link aquí). No se conoce bien su origen, pero se piensa que es consecuencia de la misma inflamación que destruye el cabello. Ocurre más en personas con pérdida de cejas total o parcial (la alopecia frontal fibrosante es una causa muy importante de pérdida de cejas). Es independiente de la rosácea, y hay que distinguir bien entre las dos alteraciones para poder tratarlo correctamente. El tratamiento con láser vascular puede una solución en casos seleccionados.

Este enrojecimiento también puede aparecer en las mejillas y otras localizaciones de la cara de forma más o menos marcada. Cuando se extiende es más difuso, y a veces tiene un aspecto reticular (como una red). Se puede tratar con láseres de la misma forma que en el entrecejo.

Puntos rojos en la zona del entrecejo. El punteado puede ser marcado o más difuso. Imagen extraída del British Journal of Dermatology.

Manchas oscuras y liquen plano pigmentoso

La aparición de manchas oscuras en la piel es un problema frecuente para todo el mundo, la mayoría de las veces son consecuencia del sol recibido a lo largo de la vida. En la alopecia frontal fibrosante estás manchas pueden aparecer con más frecuencia y cuando se estudian a nivel celular se observa que están relacionadas con la reacción inflamatoria de la enfermedad. Suelen ser manchas ovaladas marrones, que aparecen sin picor. El mejor tratamiento para ellas el láser de pigmento, que las elimina desde su origen en las capas profundas de la epidermis (link aquí). Sobre este tipo de láser os dejo un enlace con una explicación muy ilustrativa del Dr Adrián Alegre.

El oscurecimiento de la piel de la cara, y a veces del cuello, de forma generalizada puede suceder en ocasiones. Es una alteración que se conoce con el nombre de liquen plano pigmentoso. Su origen es de nuevo inflamatorio y ocurre con más frecuencia en personas con un tono oscuro de piel (fototipos altos). Su tratamiento es complejo y requiere combinar diferentes terapias orales, tópicas y con láser.

Manchas ovaladas pigmentadas en zonas donde se ha perdido el vello facial